¿Cómo acertar con el catering?

Cuando organizamos una boda o evento, una de las cosas que más preocupa a nuestros clientes es que sus invitados  queden satisfechos con la comida, que el servicio sea el adecuado y la cantidad la correcta. Un buen Catering es fundamental para que nuestra celebración sea un éxito. Para que todo este perfecto, os contamos como acertar con él. Lo primero que debemos saber es la cantidad de comensales que va a asistir y el presupuesto con el que contamos. Una buena opción y más económica es el Buffet libre. Pero ojo, no es recomendable si van a asistir muchos invitados de edad avanzada (ya que va a ser de píe) o es un evento muy formal. En Sevilla de fiesta trabajamos con una amplia gama de proveedores, para todos los gustos y bolsillos, con la garantía de un servicio muy profesional. Si os encargáis vosotros, no dudéis en pedir varios presupuestos, diferentes menús y por supuesto preguntad a conocidos, amigos o familiares que se hayan casado hace poco, porque no hay nada más certero que la opinión de alguien que lo haya probado antes. Si os decantáis por alguna empresa organizadora, esta labor será mucho más fácil, además durante la celebración no os tendréis que preocupar de nada, bueno si, de disfrutar al máximo!!!!

Es importante saber si entre nuestros invitados hay alguien con alguna intolerancia alimentaria, para poder ofrecerle un menú alternativo y preguntar al proveedor que vayáis a elegir si tiene menús para vegetarianos, niños, etc. Cada vez hay más personas con intolerancias o que no comen algún tipo de alimentos y queremos que todos queden contentos, no?

No os olvidéis de la decoración, muchas veces cuando pensamos en el catering sólo lo asociamos a la comida, pero incluye más cosas, como la mantelería, sillas, mesas, menaje y decoración floral. Una decoración que vaya acorde con nuestra personalidad, cuidada, original, hará que nos encontremos más cómodos y disfrutemos de esta parte fundamental de nuestro día.

Por último no os olvideis de los detalles especiales que marcan la diferencia. A nadie le amarga un dulce 😉